Annie...

Y al contar hasta 10, sustuvo la respiración y se dispuso a sumergirse en aquella bañera con agua hecha hielo, después de decidir la conexión con la electricidad. En su mente habían demasiados recuerdos juntos, palabras, acciones, elementos. Y entre esos tantos, uno que le hacía imposible rendirse. No pudo evitar suspirar y hundirse en lágrimas. ¿Cómo era posible que quisiera irse y dejarlo solo? ¿Por qué lo iba a hacer?.
Apagó la luz del cuarto y todo se fundió en oscuridad. reinicio la cuenta de su destino. De pronto, un estruendo se abrió paso entre la penumbra. Annie estuvo atenta, la puerta se deslizó y allí estaba.
 - Hermanita, necesito ir al baño.

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