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Mostrando entradas de 2017

Depresión, la peor arma

Dime como hago para olvidar esto, Dime como hago para estar feliz, Dime como hago para ser la misma. Llega un punto en el que ya no puedes más, ya no aguantas, todo se viene encima, todo te duele, todo te afecta, todo te lastima. Te das cuenta que es triste mirar atrás y entender todo lo que se a perdido, todo lo que se a sufrido, todo lo que nos hace infelices. Aún más triste es darse cuenta que haz caido en un agujero, oscuro y negro, un hueco del que no puedes salir. Este es llamado depresión y se da en gran medida, con todas sus fuerzas se expresa a diario, con todas sus fuerzas va destruyendo lo poco que queda por dentro, todo lo que nos reestablece, todo lo que nos controla y nos deja seguir. Todo, absolutamente todo se está acabando, el poco amor, la poca alegría, la autoestima está destruida, ya no existe, ya no queda rastro de lo que fue, ya no queda rastro de lo que fui, ya no queda rastro de la niña luchadora y emprendedora, de la niña que le encantaba sonreír porque e...

La pequeña Ali

Creo que ya no queda nada, por más que intentaba luchar, siempre era yo la que salía lastimada, siendo yo… No soy nada, mi vida está destrozada, está rota, vacía. Me encuentro en un constante ir y venir de alegría, tristeza; la vida se ha empeñado en ubicarme en aquel pedazo negro y oscuro, donde la princesa guerrera que consideré ser algún día, no encontraba salida a la desolación inmensa de su vida. – pensó Ali Ella tan solo quería, gritar muy fuerte, ser libre. Quería más que eso, salir corriendo de este mundo tan extraño para sí misma, el cual rompió su corazón de niña en mil pedazos. No se quería aferrar a nada, cantaba y escuchaba música simplemente para poder llorar un poco más e identificarme con esas letras de canciones que dicen todo sin saber nada. Ali quería sentirse liberada de esta horrible situación indeseada para cualquier persona. Las palabras para ella habían quedado como marcas, es decir, como tatuajes, imposibles de quitar al igual que los momentos cuando se ti...

Annie...

Y al contar hasta 10, sustuvo la respiración y se dispuso a sumergirse en aquella bañera con agua hecha hielo, después de decidir la conexión con la electricidad. En su mente habían demasiados recuerdos juntos, palabras, acciones, elementos. Y entre esos tantos, uno que le hacía imposible rendirse. No pudo evitar suspirar y hundirse en lágrimas. ¿Cómo era posible que quisiera irse y dejarlo solo? ¿Por qué lo iba a hacer?. Apagó la luz del cuarto y todo se fundió en oscuridad. reinicio la cuenta de su destino. De pronto, un estruendo se abrió paso entre la penumbra. Annie estuvo atenta, la puerta se deslizó y allí estaba.  - Hermanita, necesito ir al baño.

UNA BUENA HISTORIA...

No puedo más, en este momento quiero desaparecer y no volver nunca. - Contaré hasta diez para que entiendas el verdadero significado que tienes en la vida, en mi vida. ... Uno, dos, tres... No molestes más, ¡por favor!, déjame tranquila, quiero descansar y estar sola, tú no me das eso que necesito. - Cuatro, cinco, seis… ¿Acabarás en algún momento? - Claro, lo haré, a siete y no aguanto, ¡lo juro! ¿Qué quieres con esto?, no lograrás hacerme cambiar de opinión. - Siete... está bien... ocho, nueve... !Pero… te lo dije! - ¡Yo te lo advertí! ... Diez... - ....... 💜
¿PERDIDOS? Delante del espejo veo esa persona frágil y hermosa de 17 años de edad, aquella mujer, solitaria, confundida e insegura de si misma. Cada mañana se enredaba aún más con sus emociones; no sabia que hacer, estaba perdida en la más grande desolación y mar de lagrimas inimaginable. Su vida era una total decepción, pensando siempre  que lo tenia todo pero en realidad, no tenia nada, en ese momento su familia la había abandonado, su novio se alejaba lentamente y sus amigos, conseguían otras amistades para llenar el vació de la persona que ella era antes. -No lo entiendo- mencionó, ¿por qué en este punto de mi vida soy otra?,¿por qué he dejado de lado mi felicidad? y ¿por qué no puedo disfrutar la vida y amarla igual que antes?. Todo perdió el sentido, se encontraba en constante duda, aquella rosa blanca, marchitó, las canciones cambiaron, la sociedad se desordenó y los jóvenes tomamos otro rumbo, inmiscuyendonos en un obstáculo para nuestro desarrollo y generando muros ...